ANÁLISIS DEL ADN EXTRAÍDO

Se realiza mediante PCR o reacción en cadena de la polimerasa, que es un proceso que consiste en imitar una actividad normal que efectúan las células para su reproducción: la copia del ADN, aunque en este caso limitado a pequeños fragmentos, en los cuales están ubicadas las regiones variables.
Para ello, se coloca en cada tubo una porción del ADN extraído de cada persona y una mezcla que contiene nucleótidos, sales, una enzima que "copia" ADN (denominada polimerasa) y los "primers" que reconocen la zona variable.
La mezcla se somete a variaciones de temperatura en un ciclador térmico, que produce sucesivamente tres temperaturas diferentes: una que desnaturaliza o separa las cadenas del ADN, otra que facilita que los "primers" reconozcan y se adhieran a la región a copiar, y la tercera que permite la extensión de la cadena copiada, mediante la unión de los nucleótidos que se encuentran en la solución, con la ayuda de la polimerasa. El proceso se esquematiza del siguiente modo:
Los amplificados se someten a un campo eléctrico en el interior de un soporte semisólido o gel (electroforesis). Como el ADN está cargado negativamente, se dirige hacia el polo positivo, los fragmentos pequeños más rápido que los grandes, produciendo su separación.
Finalmente, los fragmentos separados se visualizan mediante sistemas automatizados de última generación, en los cuales al proceso de electroforesis lo efectúa un secuenciador automático, que lee mediante un rayo láser los "primers", marcados con un fluorocromo, adheridos a las zonas variables. Una computadora permite determinar qué variantes son las que se encuentran en cada muestra.

Interpretación de los resultados:

Los resultados se visualizan como "picos" en un gráfico, cuya interpretación es la siguiente:

1. En estudios de paternidad y/o maternidad.
2. En estudios de identidad entre evidencias y sospechosos.