LA MUESTRA PARA ADN: toma, conservación y envío de muestras para estudios genéticos en causas judiciales.

La toma, conservación y envío de las muestras para análisis de ADN suele ser el paso limitante para conseguir buenos resultados: mientras las técnicas de análisis se han perfeccionado, y los expertos contamos con sistemas automatizados de alta eficiencia, no siempre la muestra llega en adecuadas condiciones a nuestros laboratorios.

La Sociedad Latinoamericana de Genética Forense ha abordado la compleja tarea de capacitar al personal mediante cursos y controles de calidad, y de la experiencia de esas actividades surgen las recomendaciones que abordaremos en la presente nota sobre los pasos previos al ingreso de las muestras al centro especializado.

1. Protección del personal
En primer lugar, debe tenerse en cuenta que los fluidos biológicos potencialmente pueden contener agentes patógenos (VIH, hepatitis, meningitis, etc.), por lo cual se debe evitar el contacto con la muestra mediante uso de guantes, mascarilla y bata, emplear material descartable, y no comer, beber ni fumar durante el proceso de recolección.

2. Protección de la muestra
2.1 Contaminación por material biológico humano:
Se debe a la aparición en el propio indicio biológico de un aporte de material biológico humano ajeno al propio indicio. Produce como resultado la mezcla de perfiles genéticos.
§ Contaminación anterior o previa: Se debe a la aparición de material biológico en el lugar donde luego aparecerán los indicios. Es INEVITABLE y generalmente DIFICULTA la valoración de la prueba. Por ejemplo, cuando ocurre un hecho delictivo en un lugar público, por el que transitan diariamente muchas personas, el hallazgo de pelos, colillas de cigarrillos o saliva no siempre puede atribuirse a quienes cometieron el delito.
§ Contaminación coetánea o paralela: El material genético de un indicio se mezcla con ADN de otro origen en el momento de los hechos. Es INEVITABLE y FAVORECE la valoración. Por ejemplo, la mezcla de semen del atacante con las células epiteliales de una víctima de violación.
§ Contaminación posterior: Debido al depósito de material genético de diversos orígenes en el indicio con posterioridad al momento de los hechos. Es EVITABLE mediante estrictos protocolos de recolección, embalaje y envío de las muestras, que se detallan en el presente documento.

2.2 Transferencia de indicios biológicos:
Traslado accidental de los indicios de un lugar a otro, ocasionando contaminación o pérdida de la muestra (por ej., pelos).

2.3 Contaminación biológica no humana:
Debida a microorganismos que se desarrollan cuando hay humedad y altas temperaturas, y producen enzimas que acaban degradando el ADN.
? Puede ocurrir “a priori” a la recolección de indicios: muestras expuestas a condiciones que favorecen la proliferación bacteriana. Ej.: hisopados bucales o vaginales.
? Tras la recolección del indicio si el empaquetado y conservación no es el adecuado. Todos los hisopados deben colocarse en sobres de papel, nunca en celofán o polietileno porque estos elementos condensan la humedad y favorecen el desarrollo de bacterias. En regiones muy húmedas –como la Mesopotamia Argentina- se recomienda secarlos previamente en un frasco con cierre hermético que contiene sales desecantes (“desecador”).
Produce la DEGRADACIÓN DEL ADN y AUSENCIA DE RESULTADOS, pero NUNCA la alteración de los patrones genéticos.

2.4 Contaminación química:
Producida cuando las muestras se preservan (formol) o se tratan con determinados productos químicos. Por ejemplo, es nociva la utilización de líquidos reactivos para el estudio de huellas dactilares; los polvos minerales en cambio –carbón, talco, etc.- no producen alteración alguna.

Afecta principalmente a las fases de extracción y amplificación del ADN, ya que MODIFICAN la estructura química del mismo, lo cual se manifiesta como AUSENCIA DE RESULTADOS EVALUABLES, pero nunca como modificación del patrón genético.

¿QUÉ PRECAUCIONES ADOPTAR?
Aislar y proteger, lo más rápidamente posible la escena del delito.
Recoger y preservar los indicios biológicos lo antes posible.
Usar guantes limpios que deben cambiarse con frecuencia.
Evitar hablar o estornudar sobre las muestras. Usar mascarilla.
Utilizar material descartable.
No añadir conservantes a las muestras.
Dejar secar a temperatura ambiente previamente a ser empaquetadas.
Empaquetar por separado las muestras.
Empaquetar en bolsas de papel o cartón, evitar las bolsas de plástico, que condensan la humedad y favorecen la proliferación de bacterias que degradan el ADN.

Eliminar todo el material desechable empleado en la recolección de muestras.